lunes, 23 de enero de 2023

 

En los albores de la administración del presidente Moreno, se ofreció la construcción de un UPC, para dar mayor seguridad a la ciudadanía Gualaceña, en la que estrían cómodos, al menos el doble de policías que actualmente cuidan el orden en el jardín azuayo. Se hablo de puentes, de distribuidor de tránsito, de una avenida que una a la terminal terrestre, cómoda y segura, vino el Sr. vicepresidente de la Republica Dr. Alfredo Borrero, nos ilusionó al punto que a muchos le salieron las lagrimas de agradecimiento. “Construiremos un hospital digno de Gualaceo y el sector oriental del Azuay”.

Por los 4 puntos cardinales y con la velocidad que puede el Vinto llevar una noticia, en los medios de comunicación, en los corrillos callejeros, retumbaba la voz que anunciaba que el viernes, el mismísimo presidente de la República, Excelentísimo Guillermo Lasso, estará en Gualaceo para entregar 15 millones de dólares para la prefectura del Azuay, para obras emergentes, entre las que esta el asfaltado de la vía el Estadio a Caguazhun.

Se dijo que llegará el equipo de avanzada, y eso ya lo conocemos, porque vivimos cuando al estadio Gerardo León Pozo llego un mandatario en helicóptero y todo, pero esta vez no vimos al mencionado equipo, más bien un silencio absoluto, sin embargo, la noticia seguía teniendo vigor, porque el Gobernador de la provincia, Mgtr.


Matías Abad corroboro la misma informando de la llegada del primer mandatario.

El alcalde de Gualaceo, enfatizó su gestión que ha sido productiva, porque el mismo presidente llega para hacer la entrega en sus manos del “Préstamo” de tres millones de dólares para el asfaltado de la vía, y que se ganaba mucho, y que el turismo se verá reforzado, y que los agricultores podrán sacar sus productos con mayor facilidad, quizás hasta en limusinas, y que sus viajes a Quito no han sido en vano, no han sido solo para pasearse.

Pero nada de nada, pasaran los días, pasaran las horas, nuevas ilusiones, nuevas despedidas, pero de llegar nada, ni un simple comunicadito diciendo que se la bajo la llanta al helicóptero, que se le acabó la gasolina o simplemente que no vienen a Gualaceo. Tampoco el> Gobernador dijo esta boca es mía, no, el alcalde no dio ninguna explicación. Solo la prefectura del Azuay, en redes sociales publicó un anuncio que decía que se suspende el acto de entrega de un crédito del Banco de desarrollo del Ecuador para vialidad y riego de la provincia por cuestión de agenda de la presidencia y que se anunciará una próxima fecha.

Parece que el maestro Gepetto ha vuelto a la vida para crear otro ser al que algún día la crecerá la nariz.

jueves, 3 de febrero de 2022

Alberto Soriano


 

.-Y yo, ¿Por qué voy a permitir que me grite?, si me dejo ya mismo me quiere pegar, -decía Alberto Soriano- un mozalbete de apenas 14 años que trabajaba en la hacienda de Don Mecías Cedeño.

Esta, una de las haciendas más prosperas del Guajinal, en el cantón Chotéele de la provincia de Murumbí. Su extensión era incalculable, y dentro de ella varios caseríos con unas 150 personas en cada una, quienes se encargaban de cuidar, cultivar y cosechar los productos agrícolas, así como a criar aves, ganado vacuno, caballos, puercos, los que eran supervisados periódicamente por los caporales. Allí la gente se trasladaba con sus familias para realizar todos estos menesteres.

En uno de estos, El Carrizal, vivía Alberto Soriano, muchacho rebelde, abusivo, mal genio, tenía nerviosa a toda la población y a sus vecinos. Muy buen trabajador, sobresalía al momento de rozar las hierbas, de cosechar el café o el cacao, no tenía miedo de cazar a la X o a la mata caballo. Tenía una técnica especial, descubría a la víbora la cercaba y con la mano la cogía del cuello y antes de que se dé cuenta estaba destazada.

De igual manera era muy buen cazador, guantas, venados, pumas, cervatillos que se dejaban ver por Alberto, de seguro terminaban en la olla de su casa.

Vivía solo, no sabía quiénes eran sus padres. Porque le quedaban mirando, armaba la pelea, diestro como era para el manejo del cuchillo y el machete, se ganó la fama de pendenciero, porque nadie le ganaba y siempre terminaba el lio con el rival herido.

Al principio eran heridas leves, cortes en la piel y no llegaba a más. Fuerte como un toro, capaz de tumbar a un torete grande, a un zaino salvaje.

Apenas había cumplido 14 años cuando se trenzó a golpes con Mariano. Un montuvio grande, de unos 35 años. Este le sorprendió espiando a su mujer que se bañaba en el estero, no le gusto, le reclamó y se fueron a los puños. Llevó la peor parte Mariano, recibió una golpiza de San Marcos, no contento con esto Alberto sacó su machete y le corto la cabeza, luego le corto el brazo y lo dejó tirado en el lugar.

La mujer de Mariano, Sofia, dio la voz de alerta y muchos de los habitantes de Guajinal llegaron, con machete en mano para atrapar al asesino, puesto que Mariano era un hombre tranquilo, buena gente y muy amiguero. Alberto se dio a la fuga, desapareciendo entre los cacaotales.

En su fuga llegó hasta otro de los caseríos, El Aguajal, en él vivía un hermano de Mariano, Antonio, la noticia había llegado ya hasta él y lo esperaba. Alberto llegó un tanto confiado, entro al pueblo, salió Antonio y sin mediar más explicación le cayó a machetazos, lo que repelió Alberto y de un certero machetazo mató a Antonio y continuo su huida.

Se adentro en la selva, llevándole sus pasos hasta territorio de la Mancha obscura. Este lugar, una extensa franja de tierra, un lugar sin definición, pues no se sabía a qué provincia pertenecía, a Marumbí, Al Guascachaca o a Santo Peregrino, por lo tanto, no había autoridades, no existía policía, una persona podía perderse en el tiempo sin que nadie reclamara nada, y Alberto con dos corvinas a cuestas se perdió en La Mancha Obscura.

Había transcurrido el tiempo, y el muchachito, criminal de Chone, había endurecido sus facciones, si, duras como de un adulto curtido por la vida, a sus 17 años no había crecido mucho, apenas media un metro con cincuenta centímetros, casi un enano, la cabeza muy grande, ojos pequeños, escudriñadores, nariz grande y ancha y una boca similar al pico de un ave de rapiña. Brazos cortos con unas manazas que parecían garras, tórax ancho y piernas pequeñas y arqueadas.

Al llegar a Baquerizo Moreno, pueblo progresista, buscó trabajo en una secadora de cacao, se distinguió por su fuerza, a pesar de su estatura, cargaba hasta 3 quintales de cacao fresco, y para estibar un tráiler de 900 quintales de maíz, se bastaba solo.

Camino carrozable llegaba hasta Baquerizo Moreno, de ahí en adelante y para llegar al Congo, había una travesía de tres días a lomo de caballo, pasando por sabanales, monte y selva y hasta ahí llegó Alberto Soriano atravesando por la mitad de la selva, enfrentándose al puma, culebras de todo color y tamaño.

El Congo era el límite entre dos provincias, les separaba un río muy importante que bañaba todos estos sabanales, dando vida y riquezas a estas tierras, ríos navegables para lanchas y canoas pequeñas en las que se transportaba toda la riqueza de la selva litoraleña. Al otro lado del río, como que la civilización se hacía presente. Había una carretera de tierra, pero hasta ella llegaban las famosas chivas, vehículos de transporte típica de la zona.

Alberto no tenía un destino fijo, así que decidió continuar el viaje paso el río, se disponía a abordar la chiva de Don Arnulfo, entró en un salón de mala muerte para tomarse una cola…¿Ahí estaba Teófilo, el bravo del pueblo, apenas lo vio, irguió su espalda, lo miro fijo a los ojos de raposo de Alberto y le dijo- Hey, tú que buscas aquí? -Aquí no nos gusta que los forasteros lleguen sin saludar. Tu eres un mal educado, a más de feo. Te me largas en este instante y no quiero volverte a ver jamás en este pueblo.

Sin mediar más dialogo Alberto saco de entre sus ropas un revolver y descargó todas las balas en la humanidad de Teófilo, el que quedo acribillado y hecho un guiñapo, tendido en el suelo de la cantina. Alberto dio la media vuelta y salió a tomar la chiva para perderse por el camino pedregoso.

La chiva llegó al Empedrado, pueblo grande, entrada a la verdadera civilización, siguió su camino luego de dejar a unos cuantos pasajeros, y se fue rumbo a Guayasan. Hasta allí llegaba la carretera, hacia adelante otra vez quedaba selva, monte, muchas haciendas grandes que llegaban hasta el río Congoma, afluente del Congo.

Alquiló un caballo y se fue rumbo al monte. Llegó a la hacienda La verde, de propiedad de Don Tobías Quijije, con quien se entrevistó.

-Don Tobías bueeenas, vengo de lejos a buscar trabajo, se sembrar y cosechar caco, café, el buen barraganete, no cobro mucho.

Bienvenido hijo, si, necesito gente trabajadora, buena, responsable, aquí vivimos varios trabajadores que nos sirven a mí a mi mujer y mis hijos. Estamos lejos del pueblo, así que aquí encontraras todo lo que necesites.

Se afinco en La Verde, demostró ser lo que dijo, un hombre trabajador. Se ganó la confianza de Don Tobías, Alberto era el encargado de comprar la alacena, los insumos para el trabajo, vender ganado, cuidar los caballos. De a poco llegó a ser parte de la familia.

 Doña Ester, la mujer de Don Tobías, una mujer simpática, joven, muy joven, apenas tendría unos 20 años, bastante inquieta.

Alberto empezó a coquetear con ella, Don Tobías confiaba ciegamente en Alberto.

Un día le dijo: Alberto, acompáñame al lindero de la hacienda, parece que por ahí se están llevando ganado. No digas a nadie de esta sospecha, ni en mi casa saben que vamos a inspeccionar.

Jinete sobre su montura, se fueron Don Tobías y Alberto. Recorrieron los linderos y cuando más lejos estaban, Alberto saco el machete de su vaina y de un solo tajo cerceno la cabeza de Don Tobías, y como alma que lleva el Diablo retornó a la casa de hacienda, preguntando a Ester por su marido, le dijo no saber en donde estaba.

Pasaban los días y aprovechando la ausencia de su patrón, Alberto empezó a acosar a la esposa, y ella que no esperaba mayor cosa, correspondía los coqueteos de Alberto, y mientras más pasaban los días con la ausencia del patrón, más dueño se creía Alberto, tanto de la haciendo como de la mujer.

A un mes de la desaparición de Don Tobías, la mujer empezó a dudar y hacer preguntas. Alberto supo capear le tempestad por un tiempo, hasta que Ester se enfrentó manifestando que hay indicios de que él le llevo lejos, a lo más espeso de la selva y mato a su marido para quedarse con sus propiedades. Ante el asedio Alberto acepto el crimen, manifestando que lo había hecho por que le quería mucho a ella y Don Tobías jamás habría de aceptar que ella le deje por él.

Ester amenazó con denunciarle con la policía, pues una cosa es un devaneo y otra que haya matado a su marido. Se dirigió hacia su casa, cuando le dio la espalda, Alberto cogió un madero y le golpeo en la cabeza. De una le partido el cráneo, Ester cayo de bruces sobre el charco de su propia sangre.

Debido a la lejanía de la Hacienda, pocos notaron la desaparición de sus dueños, pues Alberto manejo la hacienda como si las ordenes fueran emitidas por Don Tobías. Los hijos aún tiernos, desaparecieron como por arte de magia, nadie preguntó por ellos.

Don Alberto Soriano, el capataz-dueño de La Verde, se instaló en la casa de hacienda con una nueva señora, nueva gente, prosperó totalmente la propiedad.

El Pedregal, cantón importante de la provincia, necesitaba un benefactor, el Municipio necesitaba mobiliarios, la gente necesitaba dadivas, las autoridades requerían donaciones, y ahí estaba Don Alberto Soriano. Querían oficinas en su edificio del centro de la ciudad, ahí estaba Don Alberto, querían un candidato para alcalde, concejales, jefe político, ahí estaban los hijos de Don Alberto Soriano.

Pero como la parca muerte no perdona, este personaje llegó a viejo y murió, y con él se suponía que habría desaparecido un criminal nato, pero como la maldad lo llevamos en los genes, los hijos e hijas de Don Alberto Soriano, continúan con su tradición de muerte y traición.

 

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 JHOV

sábado, 25 de diciembre de 2021

NAVIDADES SIN PASE DEL NIÑO

 



En las navidades del año 2021 las expectativas y la ilusión no solo ha estado en los pechos de los niños que esperaban su regalo de navidad, en esta ocasión y con más vehemencia estuvo presente en los corazones de la gente grande, aquella que se quedo sin trabajo durante todo el año para reactivarse económicamente y dar los regalos a sus hijos.

En todos los estratos se habla de la reactivación económica, y que mejor en la época en la que todos somos solidarios, dadivosos, generosos. Pensamos en la felicidad, aunque sea efímera, pero al fin felicidad que nos brinda la solvencia económica. Entonces nos preparamos para comprar o vender, pensamos en mayor cantidad de mercadería, si son carros pedimos el doble, en telas compramos las mejores, en comida, desde pavos, pollos, perniles, y todo lo necesario para la cena familiar. Así mismo lo hacemos con zapatos, prendas de vestir, y hasta las galletas y caramelos.

Desafortunadamente una nueva variante del Coronavirus asola el mundo el Ómicron nos pone en peligro y las autoridades emiten nuevas reglas. Nada de aglomeraciones, aplicación de las normas básicas como distanciamiento de 2 metros, utilización de alcohol y mascarilla.

Cos estas medidas se echa al piso las aglomeraciones para comprar y vender mercaderías, fiestas barriales, bares y discotecas con aforos disminuidos y fin a los pases del niño, costumbre inveterada de los pueblos de la sierra ecuatoriana y mucho más en el austro del país.

Cuenca tomó esta recomendación del coe nacional, no realizó el pase del niño viajero, cambio con un desfile motorizado. Paute hizo lo mismo, Gualaceo desoyendo las normas realizó el suntuoso pase del niño.

Se dice que la ola de COVID que se nos viene será tremenda, si no nos vacunamos todos, absolutamente todos, tendremos al famoso virus cobrando vidas a diestra y siniestra.

Se paraliza nuevamente la reactivación económica. Miles y porque no decirlo millones de dólares perdidos, pero…es más importante los dólares o la vida de los seres humanos. Esperemos un tiempo más que solo con el cuidado personal, es decir de cada uno de nosotros podremos derrotar al virus, mientras tanto la economía sigue de picada, perjudicando a los más necesitados.

Laguna Burín convertida en escenario trágico

 






La laguna de Burin es un lugar lleno de recuerdos de aventuras para mucha gente que frisa los años 56-60. Sitio pintoresco en el cual se desarrollaron largas jornadas de pesca deportiva, hoy convertida en el escenario de una tragedia.

Este jueves 23 de diciembre, en el sitio ya mencionado, se encontraron los cadáveres de dos personas, flotando en las aguas de la laguna.

Pescadores, que cruzaban por el lugar, descubrieron los cadáveres dando inmediato aviso al ECU 911, el que despacho personal de auxilio.

Bomberos Cuenca llegaron al lugar, peinaron la zona, descubrieron los cuerpos de dos jóvenes uno de sexo masculino de aproximadamente 25 años y de edad y otro de una mujer de 18 año o menos, no se logró identificarlo, pues no se les encontró, preliminarmente, sus papeles personales.

Desde su cuenta de Twitter, los bomberos indicaron: “Se reportan dos personas sin signos vitales, en el Parque Nacional Cajas-Mamamag. Miembros del Equipo Especializado en Rescate Acuático de #BomberosCuenca se movilizan al lugar para la recuperación y extracción de los cuerpos”.

Se necesitaron 8 bomberos, 6 policías del Grupo de Operaciones de Emergencia (GOE) y 16 guardaparques de Etapa. Así nos informó el teniente de Bomberos Jorge Guerrón.

Actualmente se realizan las investigaciones para conocer el móvil de este acto, en el que murieron dos personas en vísperas de las fiestas de navidad.

El Pollo López con contrato en el REY DE COPAS






Verlo jugar en la plazoleta Manuel Cruz Orellana, o en alguna cancha de Gualaceo o sus parroquias, era el pasatiempo de los jóvenes gualaceños. Saber que Marco Andrés López reforzaba a algún equipo daba la seguridad de que se iba a tener un buen espectáculo.

Esto fue hasta el año 2010, cuando se une al D. Cuenca y lo hace bien, se afianza y cuida su puesto hasta el 2015, con 166 partidos jugados, habiendo anotado 8 goles.

Su pase fue negociado con la Universidad Católica de Quito que iniciaba una nueva temporada y esperaba obtener buenos resultados, para lo cual contrataba buenos jugadores.

En la Chatolei, se destaca anotando 17 goles y siendo fijo en 224 partidos y además, en esta época, jugo 5 partidos en la Selección ecuatoriana de fútbol.

Ahora Andrés López fue contratado por LDU “EL REY DE COPAS” y su figura y perfil está en la portada de la sección deportiva de los más importantes rotativos del país.

Recordar al pollo López de antes del año 2010, es recordar un sueño de muchos jóvenes, gualaceños que abrigan la esperanza de llegar a la cumbre como lo hace Marco Andrés que lo hizo por constancia, disciplina entrega y pundonor deportivo, es un referente para los tantos adolescentes que quieren llegar alto, por que en Gualaceo si hay talento y se debe darles las oportunidades correspondientes y ellos dedicarse a entrenar y hacer florecer sus aptitudes deportivas.


  Las grandes ciudades no se construyen solamente con buenas obras públicas; también se construyen con buenas conversaciones públicas. Una s...