Época de grados…Época de soñar
Y como él, 18.579 jóvenes se graduaron en los colegios
fiscales 2.445 en la modalidad semi presencial, y 397 en la de distancia, dando
un total de 21.423 jovencitos que recibieron la felicitación.
¿Y…ahora que hacer? ...Muchos querrán entrar a la
Universidad para estudiar lo que les gusta, ¿pero en dónde? en la universidad
estatal de Cuenca… pero si solo hay 4.200 cupos en ella ¿y los 19.223 que no
logren el ingreso qué harán?
Bueeeeno, ellos engrosaran las filas de los desocupados. Veremos
grupos de jóvenes en las esquinas, en los parques, en las calles, fermentando
una ira reprimida en contra del estado y los gobernantes que ofrecieron
eliminar instancias que ponen barreras a su ingreso a la Universidad. Ideando
maneras de vengarse de una sociedad injusta, de una educación incompleta e inútil
que no les sirve para nada.
Algunos, con suerte y con plata, intentaran ingresar a las
universidades pagadas a estudiar cualquier cosita, y quizás haya una carrera
medio parecida a lo que les gusta.
Y por fin, muchos ingresaran a los Institutos Técnicos, a
estudiar lo que tengan, pues en el colegio no los prepararon para esto, ya no
hay en la secundaria esas materias de orientación vocacional, manualidades,
materias técnicas como mecánica, carpinterías, técnicas agrarias, ganaderas ni
nada por el estilo, así que se arriesgaran para ver si les gusta.
Y otra, coger camino al norte buscar pasadores que los
lleven a la tierra del Tío Sam, no importa si tienen que pasar por el río
grande, por el desierto terrible de Arizona, muriendo de sed y de hambre o,
porque no cruzar la selva del Darién para ser pasto de los animales salvajes o
de los vividores que les quitan todo, o quizás aventurarse por las Bermudas.
Algunos llegarán, otros se quedarán en el camino. Y mientras
tanto nuestra tierra, las familias quedan disminuidas, padres, madres que
ruegan a todos los santos para que sus hijos lleguen, consigan trabajo y
empiecen a pagar las deudas.
El campo queda abandonado, ahora mismo hay pueblos, caseríos,
recintos en los que solamente han quedado personas de la tercera edad y muy
pocos niños, no hay la mano de obra de jóvenes que con su fuerza trabajen la
tierra y den de comer a las ciudades.
Lo preocupante que las autoridades que llegan, no se dan
cuenta del problema, solamente un pequeño grupo de jóvenes llegan a las aulas
universitarias y lograran su ansiado título, y se quedan en la ciudad, los
otros desde el extranjero se olvidaran de su tierra natal, mientras tanto los
que no consiguieron el ingreso, ni un trabajo digno seguirán en las calles con
trabajos informales, acrecentando los cinturones de miseria de las ciudades.
Señores autoridades, la única forma de luchar contra la pobreza
y la migración ilegal es el trabajo digno, creando fuentes de trabajo para
tanto joven, aumentando los cupos en las universidades estatales, siendo más
realistas en las mallas curriculares, enseñando desde la escuela materias que
si nos van a servir en nuestra vida diaria, creando Institutos tecnológicos estatales,
colegios técnicos que fueron cerrados sin mayor explicación, y los pocos que
quedaron están sin maestros especializados, sin maquinaria, sin herramientas y
sin un futuro cierto.
¡Que viva el graduado!...¡que viva!
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